Un experimento
No sólo los seres humanos, sino también una variedad de otros animales, tienen la capacidad de manejar cantidades.Como por ejemplo la chimpance Ali, del Primate research Institute de la Universidad de Kioto: Ai es capaz, entre otras cosas, de asociar cantidades de puntos con sus numerales correspondientes, así como ordenar numerales de forma creciente. Es decir, no solamente puede distinguir cantidades, sino también manejarlas abstractamente a través de sus representaciones gráficas.
Esto sería posible gracias a ciertas representaciones elementales en el cerebro, comunes a muchas especies. Sin embargo, parece ser propia de los humanos la capacidad de integrar estas representaciones internas.
Estudios de neuroimagen confirman que tareas aritméticas como la suma, resta, comparación numérica, aproximación de cantidades y detección de dígitos, activan una zona cerebral concreta. Esta zona responde a los números en varios formatos (nubes de puntos, numerales arábicos, palabras que denotan números), en una intensidad acorde a la dificultad de la tarea. Esta zona es homóloga a la zona del cerebro de los primates que se activa ante tareas aritméticas.
Hay evidencia que sugiere que en esta zona del cerebro(el surco intraparietal) hay neuronas sintonizadas para detectar números aproximados. Esto fue medido primero en primates y luego estudiado a través de métodos indirectos en seres humanos, observándose que algunos elementos de este sistema están presentes en niños incluso antes que comiencen su vida escolar. Se ha logrado verificar que niños de 3 ó 4 meses de vida ya son capaces de responder ante cambios de cantidad.
Otro aspecto interesante es la evolución de nuestra percepción de la recta numérica, desde antes de tener el entrenamiento matemático escolar hasta después del mismo. Siegler y Opfer publicaron en 2003 un estudio donde a los voluntarios se les presentaba un trazo, uno de cuyos extremos estaba marcado con el número 1 y el otro extremo con el número 100. La tarea consistía básicamente en marcar dónde deberían ubicarse ciertos números en ese trazo: “¿dónde debería ir el número n?”.
En niños que aún no tienen mayor entrenamiento matemático, las marcas de los números tendían a seguir un patrón no lineal, sino logarítmico: por ejemplo, en la mitad del trazo no estaba el 50, sino el 10.
Estos y otros estudios denotan un profundo impacto de la apropiación de los símbolos numéricos en la vida de cada persona: entre otras consecuencias, el individuo llega a tener representaciones más precisas de números grandes, y su representación espacial de los números pasa de tener una disposición logarítmica a una lineal.
Chiti dijo:
Abril 21, 2008 a 7:20 am
Interesante la información que dejas. Mejorarías tu post citando la fuente, sobre todo tratándose de resultados de una investigación y, mucho más, aportando tus reflexiones personales, uso educativo del post, etc.
PaTRi_MuSiCaL dijo:
Abril 24, 2008 a 10:57 pm
Hola Marce!! Un buen post tu parte, de lo más interesante la verdad!
Pienso que buscas bien otros cainos relacionados con las matemáticas para no solo quedarte con lo teórico. Yo también creo que deberías de relacionarlo con un uso educativo ya que el post mejoraría mucho más.
De todas formas, creo que es un buen trabajo!!
Estamos en la recta final, hay que ponerse las pilas. Un besito y ánimo!
cristalalvarezfeijoo dijo:
Mayo 11, 2008 a 10:27 am
Interesante Marce. Es cierto que la comprensión numérica está presente en múltiples acciones de nuestra vida y nuestra relación con ella es muy permanente. Los niños pequeños ya sienten esa necesidad de comprender determinadas situaciones que se les presenta mediante aspectos numéricos. Los niños llegan a la escuela con un rico y variado conocimiento informal del níumero y es en la escuela donde hay que ayudarles a intensificar el sentido numérico.
Lo que me a parecido curioso es lo del chimpacé, su capacidad para distnguir y controlar contidades….eso si que no lo sabía.
Bueno Marce a seguir trabajando, yo por mi lado también seguiré investigando sobre el sentido numérico, un saludo